


Cualquier parecido del contenido de este libro con la ficción es pura ‘coincidencia’ CHEMA POOLE (El autor)
A PESAR DE ALASKA Y LOS PEGAMOIDES
Todavía recuerdo aquella primaveral tarde de viernes en la que junto a mis colegas del instituto subí las escaleras de Los Molinos. Acudíamos a aquel bar porque, semanas antes, un compañero de clase de mecanografía me había hablado sobre el sitio en cuestión diciéndome que “me gustaría”. Aquel viernes, La Cepa, garito que comenzábamos a frecuentar en aquellos días, no estaba abierto y como Los Molinos quedaba cerca, propuse acudir allí porque, según sugerí, “nos va a gustar”. Total, que la entrada no pudo ser más ‘prometedora’. La primera en la frente. Alaska y los Pegamoides sonando por los bafles cantando algo de horror en el supermercado y no sé qué de los ultramarinos. Al fondo, un par de carteles. Uno rezaba: “Franco resucita que el Madrid te necesita” y el otro, muy gracioso él, era el anuncio de una supuesta corrida de toros en el Santiago Bernabéu que, en realidad, anticipaba el baile que le pegó el Atleti al Madrid en su feudo en la final de Copa de 1992. Para rematar, el camarero se dio la vuelta luciendo una no menos fantástica camiseta del PSG, que semanas antes había eliminado al Real Madrid en la Copa de la UEFA de 1993.
Frente a este panorama, mis colegas del Lucena me profirieron una mirada en la que parecían recordarme la inoportuna coletilla de “nos va a gustar”. A pesar de ello, vimos que los litros de calimocho poblaban la barra del bar. Además, su precio, 200 pesetas, era bastante asequible a nuestros bolsillos de estudiantes y, por si fuera poco, se podía beber en la calle, con lo que no teníamos que soportar a Alaska. Fantástico. Con el tiempo, la jugada fue maestra ya que observamos que multitud de chavalas de nuestra edad visitaban la improvisada terraza juvenil del Chema. Vamos, lo que él denomina ‘la avalancha calimocho’. En definitiva, que le fuimos pillando cariño al bar, especialmente mi amigo Punki y yo. No había día del fin de semana que no pasásemos por Los Molinos a bajarnos un par de litros de calichema.
Realmente, en esta etapa no es que fuese un habitual del bar. Incluso debería decir que hay muchos detalles del mismo que no recuerdo y si los recuerdo es por las fotografías que actualmente lo decoran, o porque me los ha comentado el propio Chema. La improvisada terraza pasó a mejor vida, pero no supuso ningún impedimento. Seguimos acudiendo allí y conocimos otras épocas. Las de las cañitas a 50 pesetas, el cloro…. Aunque debo decir que en esta época lo que más recuerdo son los partidos de fútbol del Canal +. A las 19,30, como un clavo, con mi colega Saceda, acudíamos habitualmente. Nos bajábamos nuestros tres litros, éstos ya en vaso de cristal, y disfrutábamos de la liga española. Uno de los partidos de los que mejor recuerdo guardo de aquellos años de ver el plus en el Chema fue uno que enfrentó en San Mamés al Athletic de Bilbao con el Atlético de Madrid. De hecho, este encuentro tiene su conexión con este libro. Fue en uno de esos viajes a Bilbao que se relatan en el libro, no el primero, ya lo leerán. Partido vibrante que el Atleti tenía encauzado con un 1-2 a falta de pocos minutos para el final, pero, siendo fiel a sí mismo, el conjunto del Manzanares encajó dos goles para terminar cayendo por 3-2. Gran ambiente el que allí se vivió. Con seguidores rojiblancos de ambos bandos.
Pero, fútbol y cañitas aparte, realmente, cuando comenzamos a acudir más por el bar fue, curiosamente, cuando acababa este libro, es decir, tras el doblete rojiblanco en la campaña 1995/96. Por ello, imagino que ahora usted se estará preguntando que narices hace este tipo soltando esta batallita si no tiene nada que contar sobre el periodo en cuestión. Bien. Es cierto. Pero, en realidad, en esta ocasión, y sin que sirva de precedente, cuento con un as en la manga. La ventaja que me proporciona el haber leído el codicilo que usted tiene entre sus manos. Por ello, puede decir que batallitas de este estilo pueblan las páginas del libro. Historias que tienen como hilo conductor el devenir atlético entre la final de Copa de Zaragoza ante la Real Sociedad hasta el doblete. Pero en estas líneas hay mucho más que fútbol. Ténganlo claro. Además de las múltiples anécdotas futboleras que narra el Marqués de La Llanilla, también hay momentos para recordar eran aquellos días. Aunque suene pretencioso decirlo y aunque no ha sido la motivación del Chema, en estas páginas también podemos leer una pequeña crónica social de la época y, por supuesto, de nuestra ciudad de Guadalajara. Recordaremos de la mano del Frente Henares aquellos días en el que nuestro equipo de baloncesto era un valor en alza, el ambiente de nuestras Ferias y Fiestas, el baile de carnavales del Municipal, algo que yo desconocía, o regresaremos a la mítica cantina de la estación de RENFE, bueno lo de mítico lo añado porque sí, ya que entonces era muy pequeño. Pero, por si fuera poco, también nos iremos de viaje a lomos de una Vespa y visitaremos lugares como Italia o las concentraciones mods. Pero, sobre todo, me gustaría destacar el sentido del humor que impregna estas páginas porque, la verdad, es un libro con el que se van a reír. Y espero que bastante.

Carlos Ayllon
COSQUILLAS EN LAS VÍSCERAS
Tener el don de saber pasárselo de puta madre es un reglazo. El tomarse a broma la grotesca y chusca realidad lo hace todo mucho más entretenido y llevadero, donde va a parar. La apología del gamberrismo, la mofa de la autoridad, el morro, el cachondeo y el descojono general, así como el hijoputismo en la mejor de sus lecturas, es virtud más que defecto por mucho que digan y se empeñen.
El activismo tanto de noche como de día en bares, antros, garitos, putiferios o afteraguers, en campos de fútbol e inmediaciones, en fiestas, festines y fiestorros, en cascos viejos y pensiones de cuantas más ciudades mejor es un fundamento trascendental. Que la birra amarga y helada te refresque las meninges mientras te cosquillean las vísceras es una cosa que no tiene precio. Seguir usando tus sustancias, productos y objetos preferidos como la primera vez y conservar intacto el placer del disfrute con la ilusión del principiante también es todo un lujo. Ese no saber muy bien lo que va a pasar, pero estar seguro de que te vas a divertir es un modus operandi sabio que, aunque sencillo, muy sencillo, no está al alcance de cualquiera. El ser un vividor es algo que irreversiblemente se es o no es. No se aprende en la Guía del Ocio.
Tú, querido amigo, porque tienes que ser amigo, para una vez que te vas a leer un libro, aprovecha. Cosas tan despreciadas y tan mal vistas como el forofo futbolero, el peñista, el dominguero, el mod, el borracho, el drogao o el pasao salen airosas y alegremente reivindicadas con fruición y deleite en “Cinco finales y una liga”. No podía ser de otra manera. Lo que a priori puede parecer un libro de memorias íntimas no lo es. Es una aproximación a teorías, estrategias y filosofías del vasto mundo. Y lo mejor de todo, ideologías autodidactas del autor, elaboradas a base de jocosas conversaciones de colegas, de llevar las orejas puestas allá donde estés, de no compartir los prejuicios del vulgo y de gozar de una miaja de carisma para colarse donde haga falta. Picardía y surtido. Valores infinitos de ámbito cósmico.
Da lo mismo que no conozcas al protagonista ni a nadie de las fotos. Incluso puede que nunca hayas pisado Guadalajara. Puede ser que te den sarpullido el balompié, sus esbirros y el deporte en general. Las militancias de toda índole y que no aguantes a colgaos. Si no eres un raro y tienes el sentido del humor bien amueblao te lo vas a pasar en grande con esta maravillosa sorpresa llena de aventuras, anécdotas, nombres propios y lugares.
Toda una suerte y un hallazgo el toparte con esta crónica. Un inesperado regalo.
El de José María Poole, Marqués de la Llanilla. Genio y figura. Salud.

Antonio Cortes Gil
QUEMANDO SUELA
Por esas bromas que te juega la vida, un buen día vas y te topas con los hermanos Poole.
Fue entonces cuando el paso de Crisálida a mariposa. Fue entonces cuando todo comienza. Fue entonces cuando las ganas de VIVIR se agudizan y nos preparan para todo lo que se avecinaba y que ahora en el transcurso del tiempo miramos con cariño, con orgullo y con tintes de añoranza.
José Mari (que debido al volumen de salud y su amor al vino le apodan OSO-BACO) tras vueltas y más vueltas de masa gris, decide sacar a la luz correrías de juventud, en parte para recordarnos que cualquier tiempo pasado no fue mejor…. Pero ese SI.
El lector de los lunes, por aquello de… el domingo pollo y EL LUNES ‘LIBRO’, nos inyecta rutas de bares, lugares y amigos de tipología variopinta, ordenados en aventuras que pasan por delante de los ojos a cámara lenta, con la frescura del inconsciente que carece del sentido del tiempo.
Nuestro novel, aunque parco en agradecimientos, con una forma sencilla de contar las cosas, intenta no perder la ocasión para intercalar al devenir de los relatos, entre chistecillo y chascarrillo, alguna dulce sorpresa.
Que mayor y dulce sorpresa que encontrar parte del impagable material fotográfico de José María en el que ha ido atrapando nuestro ayer y seguro sorprende a todos.
¡Aunque parezca mentira las fotos no están retocadas en estudio o por ordenador… NO!
Ya sé que cuesta creerlo, pero… la gente… iba así. Spansulización. Qué bonito.
Aquellos Insaciables fiesteros, inquietos y entregados noctámbulos (pero buenos chicos), montados en burlonas bolas naranjas quemaban los Phyllis de sus zapatos en cuanto se presentaba ocasión, sin miramiento alguno.
La pasión por la música abre la percepción del goce de la diversión, del ansia de buscar y conocer, de dar sentido a tantas y tantas farras llenas de color. Seguro que todo esto es lo que nos unió, haciéndonos sentir bien cuando nos buscábamos para vivirlo y compartirlo. No existen las casualidades, existe el sincronismo.
Y por supuesto el deseo irrefrenable de trasmitir todo aquello que sentíamos, a nuestros amigos y convecinos, creando una atmósfera diferente en nuestra inocente e ignorante pequeña capital de la Alcarria. “Eran pocos, pero estaban todos”
Por otro lado, la ansiedad provocada por el quiero y no puedo del equipo amado, se ve desbordada en una gesta que presentíamos que llegaba. Tocar el cielo después de morir de impotencia tantas y tantas tardes es inenarrable. Pero si se ha vivido el gozo te marca para siempre. Atleti esa liga es tuya, esa liga es nuestra…. que se jodan!
Mientras tanto esa fiel hinchada rojiblanca, abre boca entre copa y copas. Especialmente entrañable la final de copa borbónica, ganada en el Cuernabeu donde la victoria deportiva y moral sobre el cansino enemigo fue total, hasta el punto de verlos renegar de su triste color (imposible de olvidar).
Tal vez a nuestro protagonista, el haber crecido en el útero rojiblanco (más conocido como Vicente Calderón), le forja un carácter positivo que se refleja en Cinco Finales y una Liga).
Poder revivir épicas historias vividas a pulmón, no tiene precio. Gracias de corazón por los buenos ratos que pasaron, pero haces que estén presentes.
Un final feliz (como no podía ser de otra manera, con dedicatoria entrañable).

Panas
PROLOGO DEL AUTOR
Hola querido lector. Ante todo muchas gracias por haberte molestado en sacar de la cartera un puñado de ‘pelotos ‘que tanto te ha costado ganar y llevarte a la mesilla de noche este ‘Galimatías gramatical’ en forma de libro que tienes entre manos.
Como podrás comprobar a lo largo de estas páginas no he perseguido el ganar ningún premio literario con el que pagarme unas vacaciones en Salvador de Bahía, ya que mi experiencia como escritor se reduce a escribir con ceras Manley las cuentas en la barra del bar en el que llevo poniendo privas diversas unos cuantos años. Por el contrario, sí consigo arrancarte unas cuantas sonrisas, me daré más que satisfecho.
Las historias, batallitas, vivencias o como cojones se quieran llamar que contienen estas páginas han sido protagonizadas por mí en nueve maravillosos años de mi vida. Esta etapa comprende el periodo de tiempo que va desde que el Atlético de Madrid jugó la final de copa de 1987 en Zaragoza contra la Real Sociedad hasta la consecución del título de liga que cerraba el doblete de 1996, ciñendo el texto solo y exclusivamente a estos años narrados en riguroso orden cronológico.
Para hacer más amena la lectura he intercalado posteriormente fotografías que, al contrario que el texto, no necesariamente pertenecen a los años del relato y que además no guardan el riguroso orden cronológico anteriormente mencionado del texto. Dichas fotografías pertenecen la gran mayoría a mi archivo fotográfico, siendo unas pocas cedidas amablemente por algún que otro conciudadano al cual agradezco desde aquí su ayuda. Espero que también las disfrutes tanto como yo al elegirlas.
Aunque el hilo conductor es el fútbol, y más concretamente el Atlético de Madrid, a buen seguro que los no futboleros disfrutaran del relato un huevo porque ‘No solo de fútbol vive el libro’, conteniendo sus páginas batallitas de viajes, música, Guadalajara, reflexiones, etc., etc. Resumiendo: Un libro apto para todos los públicos.
Sin más rollos y preámbulos te invito lector a que des la vuelta a la página y empieces a dejarte llevar por mis vivencias en: Cinco finales y una liga.
Los hechos no son como fueron sino como se recuerdan. (Ramón María del Valle Inclán)

A pesar de D. Ramón. Pido disculpas por contar los hechos como los recuerdo y quizás no como fueron (Chema Poole)
AGRADECIMIENTOS Y BIBLIOGRAFIA. ( PINCHA ABAJO Y LEELO).





